LA AUTORA:
Srta. Karina Chango
kchango@udlanet.ec .Cursa el 9no semestre de la Universidad de las Américas (UDLA) en la Facultad de Administración de Empresas Turísti- cas y Hoteleras, Srta. Gobierno Provin- cial de Ambato 2016.
Ecuador genera un aproximado de cuatro millones de toneladas de desechos sólidos al año, de los cuales un millón de toneladas, es decir el 25%, son potencialmente reciclables; lo que permitiría reutilizar: papel, cartón, vidrio y chatarra, entre otras cosas (El Universo, 2016).
Es una oportunidad para trabajar en impartir y fomentar la cultura de las 8 R’s, las cuales pre- sentó la Concejal Aracely Pérez, basándonos en esta idea es hora de unir el sector urbano y sector rural, que tienen problemas similares y en muchos casos iguales.
En el sector rural la mayoría de las personas no conocen sobre el tema de reciclaje o reutilización, por lo tanto el manejo de los residuos sólidos no es adecuado y hace daño al paisaje rural así como a los mismos pobladores de la comunidad.
Saber reutilizar lo que creemos basura es la mejor opción para combatir el mal manejo de residuos sólidos. Enseñar a las niñas y niños a utilizar varias veces las fundas de plástico, no gastar el papel en vano, pequeños cambios que ayudan a reducir los desperdicios.
Sabemos que las autoridades trabajan sobre ordenanzas, pero como habitante de la comunidad Echaleche, siento que se han olvidado un poco de la misma, porque en mi sector el recolector de basura llega cada 15 días, y a veces.
cada mes. Es por esto que la mayoría de habitantes prefiere botar la basura en vertientes o acequias antes que recoger y esperar al camión recolector. Se debe invertir más en enseñar a los pobladores sobre la manera correcta de manejar los desechos de los hogares y después invertir en maquinaria y tecnología para el manejo de residuos sólidos. En este plan se deben incluir a todas las comunidades, en especial a las que están más alejadas del sector urbano, porque todos somos parte de la ciudad.
Trabajos mancomunados entre autoridades, pobladores y recicladores, se necesitan para amenorar el desperdicio, del sector rural y del urbano.

Fotografía: Archivo Karina Chango
