Por: Adrián Soria
Áreas de Conservación y Uso Sustentable (ACUS), declaradas por los Gobiernos Autónomos Descentralizados cuyo fin es la protección de la biodiversidad y la implementación de acciones de conservación que permitan mantener los servicios ecosistémicos (regulación del clima, captura del CO2, provisión de agua, entre otros) para las futuras generaciones.
A la distancia podemos observar una grandísima cascada que cae desde lo alto del cielo. Rodeada por bosque andino entre quebradas, ríos y un pequeño pero hermoso poblado andino. Este sitio mágico se llama Baquerizo Moreno, una pequeña parroquia perteneciente al cantón Píllaro, que tiene apenas 400 habitantes, pero es de las parroquias más organizadas de la provincia de Tungurahua. Es ahí donde autoridades y pobladores pensando en el futuro, tomaron la decisión de conservar el gran remanente de bosque andino y páramo que posee la parroquia.
Se realizó un estudio de flora y fauna a cargo de especialistas. Los resultados mostraron que el bosque era el hogar de cientos de especies. Tiene más de 40 especies de árboles entre los que destacan Miconias Miconias bracteolata) y el Encino (Weinmania fagaroides).
Cuenta con cinco especies de anfibios, entre ellos la Gatrotheca riobambae era común en los Andes, pero sus poblaciones, -lamentablemente como las del resto de anfibios- han venido decayendo de manera precipitada en los últimos años, debido principalmente al cambio climático y a la pérdida de su hábitat.
La mayor riqueza de la zona está en las 68 especies de aves con un espectáculo de plumas y cantos. Se destaca la presencia de especies migratorias, que viven en Norteamérica y vienen a pasar en estos bosques entre septiembre y marzo. Es increíble pensar que aves que midan aproximadamente 14 cm vuelen por miles de kilómetros hasta esta área natural. Es importante la variedad de tangaras, aves de colores muy llamativos que atraen nuestra mirada. La cereza del pastel, es el coloridísimo tucán andino (Andigena hypoglauca) de los bosques de la cordillera oriental.
Ésta es una especie clave para la existencia del bosque, ya que se alimenta de frutos grandes, dispersa las semillas por la zona y permite su regeneración. Junto con el tucán andino, estos bosques tienen la visita frecuente de el único oso de Sudamérica: el oso de Anteojos (Tremarctos ornatus), por su presencia podemos estar seguros del excelente estado de conservación del ecosistema.
La impresionante biodiversidad está acompañada por encañonados únicos, cascadas de más de 40 metros de caída y todo esto alrededor de la caldera colapsada del cerro Quinuales, Este sitio único está ubicado a menos de 40 minutos de Ambato y te invita a recorrer sus misteriosos senderos para descubrir el verdadero tesoro de Baquerizo Moreno.
La importancia de este proceso de conservación es que viene desde la gente, consciente de que es clave conservar este refugio de biodiversidad, que además es vital para garantizar el acceso al agua de riego y de consumo humano, así como para proteger a la comunidad de desastres naturales. Iniciativas locales como la declaratoria del ACUS Quinuales por parte del GAD de Baquerizo Moreno son dignas de ser replicadas en el resto del país.
Áreas de Conservación y Uso Sustentable (ACUS), declaradas por los Gobiernos Autónomos Descentralizados cuyo fin es la protección de la biodiversidad y la implementación de acciones de conservación que permitan mantener los servicios ecosistémicos (regulación del clima, captura del CO2, provisión de agua, entre otros) para las futuras generaciones.
