El Acantilado de San Juan
“Escalando” en la conservación de la naturaleza
LA AUTORA:
Ing. Gilma A Gordillo Obregón
samayoperator@gmail.comMáster en Docencia Universitaria. Docente Univer- sitaria USFQ Riobamba. Guía de Media Montaña. Gerente de Samay Geotouristic Operator.
Son las 8:00am, estamos todos listos en el terminal de Riobamba con o sin desayuno, eso sí; con el equipo suficiente para la práctica de escalada en roca: cuerda, seguros, clavijas, químicos, martillos, escobas y muchos más materiales que vamos recolectando poco a poco para futuros proyectos. Así, con ese espíritu soñador y de trabajo esperamos el bus a Guaranda, la “ciudad de las siete colinas”. Luego de un tiempo de viaje pedimos al chofer que pare a mitad del camino y nos deje bajar en el páramo del Chimborazo. Con ojos de asombro abre la puerta preguntan- do si estamos seguros de quedarnos en la mitad de la nada, la respuesta por más de 12 años fue un rotundo “SI”.
En la Provincia de Chimborazo, a 45 minutos de la ciudad de Riobamba y a 10 minutos de la Parroquia de San Juan, en la carretera que va a la ciudad de Guaranda en las coordenadas geográficas Latitud: 9830928 N Longitud: 741658 E; sobre los 4000 metros de altura, existe un mágico acantilado en un área conocida como “La Chorrera de San Juan”, por las fuentes que proveen de agua a las comunidades del sector.
El “Acantilado de San Juan”, encanta de inmediato a visitantes de todo el mundo por sus bellos paisajes y senderos donde se pueden avistar aves y animales, además la vista se deleita con
Los deportistas también han demostrado un ferviente compromiso de proteger este lugar natural, mezclando el deporte y el trabajo de conservación. La constancia de gente valiente, aventurera, generosa, hermana, amiga, anónima; ha logrado cambios positivos. Gracias a ellos se ha podido sensibilizar a quienes visitan el lugar e iniciar un cambio de pensamiento dentro las comunidades que poco o nada hacían para el cuidado del lugar y ven ahora una oportunidad próspera para sus familias.
Desde este pequeño lugar del país se está generando un ejemplo positivo de cambio a favor de la naturaleza y para todos. Soy testigo de este ejemplo de trabajo en el que un “NO”, nunca fue un obstáculo. Hoy puedo relatar este reconfortante testimonio, para dar a conocer el hermoso deporte de la escalada y del lugar más lindo para practicarlo. El “El Acantilado” o “La Chorrera de San Juan”, sin lugar dudas, un espacio mágico digno de ser apreciado. ¡Ven a conocerlo!
volcanes y nevados como “El Altar”, “El San- gay”, “Los Cubillines” y el “Taita Chimborazo” en su mayor esplendor, como no se le disfruta desde ningún otro lugar. Aunque La Chorrera se ubica sólo a 15 Km del Chimborazo, no es parte de su área protegida (la Reserva de Producción Faunística), he ahí la importancia de su difusión y preservación.
Por más de 25 años reconocidos aventureros han venido a este lugar para practicar “Escalada en Roca”, haciendo de él un referente mundial para este deporte extremo, considerado como el nuevo deporte olímpico, el cual requiere mu- cha mentalidad, técnica, fuerza, constancia y sobre todo de un buen lugar para practicarlo.
Las características geológicas de este Acantilado, que tiene paredes de roca de más de 80 metros de altura, lo hacen idóneo; además es el que mejor opciones brinda, pues cuenta con la mayor cantidad de rutas de escalada clásicas y deportivas del país, un total de 115 descubiertas hasta la fecha, por los mejores escaladores del Ecuador y del mundo. Todas de diferentes niveles de dificultad (desde un 5 a 8c+), incluyendo las más difíciles de América Latina, sin embargo, están listas para que personas no expertas las disfruten gracias a la presencia de guías y deportistas entusiastas.

Fotografía: Adrian Soria / @Caminante de montes.