EL AUTOR:
Dr. Marco Antonio Chico marco.chico@ambiente.gob.ec mvzmarcochico@hotmail.com
Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootécnia. Técnico de vida silvestre en el Ministerio de Am- biente del Ecuador. Tiene varios Cursos y Seminarios Nacionales e Internacionales sobre Conservación, Gestión y Educación Ambiental relacionada a la Vida Silvestre.
Muchas veces hemos escuchado a vecinos o inclusive a nuestros familiares hablar de tener mascotas “exóticas” en sus hogares, estos animales silvestres, que no son mascotas, son fruto del tráfico ilegal, y su tenencia es penada por el COA (Código Orgánico del Ambiente) y el TULAS (Texto Unificado de la Legislación Ambiental Secundaria) del Código Penal. Pero, ¿Cuáles son las implicaciones de po- seer un animal silvestre como mascota?. Primero, el tener un animal silvestre conlleva implicaciones éticas, hay que comprender que estos animales son arrancados de sus hábitats y que únicamente el 10% de estos sobreviven. Por ejemplo de diez loritos que son capturados 9 morirán debido a las malas condiciones que brindan sus “propietarios” en la ciudad, el restante sobrevivirá enjaulado en condiciones deplorables y poco saludables..
¿Qué debemos hacer si vemos un animal silvestre siendo vendido como mascota?
El primer paso es comunicarlo a las entidades encargadas de la protección de la vida silvestre como son: servicio integrado ECU-911, la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional (2349658), o con el Responsable de Vida Silvestre de la Dirección Provincial en la que se está efectuando el delito. Recuerda actuar de manera calmada y reservada tratando de saber siempre dónde se encuentra el infractor, sin avisar que se ha realizado una llamada a la entidad pertinente para evitar que éste huya.
Al comunicar el delito evitamos que los traficantes continúen realizando este tipo de actividades. En muchas ocasiones las personas creen que comprar un animal para llevarlo a casa a recibir mejores cuidados; o, comprar para donarlo a un zoológico donde podría “estar en mejores condiciones” es la mejor opción, pero recuerde que si usted compra este tipo de animales fomenta la cacería de otros más, y que un zoológico por más que trate de brindar buenas condiciones de vida a sus animales, jamás se podrá comparar con la libertad.
El Ministerio del Ambiente cuenta con el Programa Nacional de Inspectores Honoríficos, el cual fomenta que la sociedad civil enfrente al tráfico de vida silvestre apoyados en la Autoridad Ambiental; para ser parte de este programa los interesados deben acercarse a la Dirección Provincial del Ambiente de su provincia y solicitar los requisitos para formar parte del mismo.

Entonces, No es justificable tener un animal silvestre como mascota; a pesar de estos datos las personas no dejan de ser parte de la cadena de tráfico y continúan comprando fauna silvestre para mantenerla como mascotas, pero, ¿Qué sucede desde el punto de vista de la conservación?, la respuesta se resume en la extinción de las especies, muchos ven a la extinción como el mero hecho de la pérdida de un animal en un espacio determinado, sin tomar en cuenta los servicios eco sistémicos que su especie nos brinda; estos servicios forman parte de una vasta cadena de la que somos participes todos, tanto animales, plantas, agua, suelo, aire y finalmente el humano; entonces, al faltar un solo elemento de esta cadena se afecta al resto.

Fotografía: Marco Antonio Chico.